
Por supuesto, oponerse al gobierno elegido en un régimen democrático no debe por ningún motivo buscar su derrumbe ni su obstrucción, sino visibilizar permanentemente una alternativa, ojalá con buen estilo, corrección republicana y credibilidad, a ser presentada a los ciudadanos cuando corresponda.
Primera premisa; "La oposición no existe". A pesar que hay fuerzas políticas que no están gobernando, que representan más o menos a la mitad del país, pero parecen estar dedicadas a otras cosas, seguramente muy importantes.En otros casos, se convirtieron en políticos de carrera buscando nuevos espacios en el Congreso, o volvieron a las universidades públicas de donde salieron, pero hacen clases en la en universidades privadas, para tener una base politica neutral, donde puedan no salirse de la aristocracai póltica en que vivieron durante 20 años.Los que siguen en el congreso realzian obstrucción parlamentaria intrascendente o a emitir alguna frase altisonante de vez o cuando, en ocasiones de gusto dudoso.
Por supuesto, oponerse al gobierno elegido en un régimen democrático no debe por ningún motivo buscar su derrumbe ni su obstrucción, sino visibilizar permanentemente una alternativa, ojalá con buen estilo, corrección republicana y credibilidad, a ser presentada a los ciudadanos cuando corresponda.
¿Existen razones para oponerse al gobierno de Sebastián Piñera, que fue legítimamente electo? la respuesta inmedaita es Sí, al igual que la derecha hizo ferrea posición a los otrora gobiernos de la concertación elegidos democráticamente.
y ¿En que se puede fundamentar esta oposición? Si no se comparte, desde luego, su estilo, de frecuente manipulación mediática, en ocasiones con pocos límites éticos o estéticos, siempre desde la defensa de los poderosos, que con frecuencia nos deja mal en el exterior, dígase y actúese en consecuencia y acompáñeselo menos a giras y otras inauguraciones y en general no se pacte con el gobierno por el solo afán de salir en la foto y sentirse parte de "los que deciden".
Si no se comparte que Sebastián Piñera haya constituido un gobierno sobrecargado de conflictos de intereses desde el vértice del Estado, que se contradice con la idea misma de democracia cuya esencia es la lucha contra los privilegios sociales y del dinero, entonces cabe decirlo una y otra vez y proponer alternativas de regulación mucho más dura de los conflictos de interés, trabajar día a día el reequilibrio del ejecutivo y el parlamento para fiscalizarlos y ampliar la voz de los ciudadanos frente a las políticas públicas que están influidas por intereses económicos poderosos.
Si no se comparte la orientación de la política económica y social del gobierno, en especial su indiferencia frente a la oportunidad desperdiciada de que los chilenos, especialmente los de menos recursos, se beneficien de los altos precios del cobre en el próximo quinquenio, entonces no se vote su propuesta de "royalty", que deja en manos de la minería privada recursos inmensos que no le pertenecen.
Si no se comparte la total discrecionalidad gubernamental frente a los funcionarios contratados, que da y dará lugar a persecuciones políticas, entonces no se apruebe o condiciónese con firmeza y transparencia la aprobación de las partes pertinentes del presupuesto y refuércese la carrera funcionaria basada en el mérito en vez del "ahora me toca a mi".

Con respecto a la concertación si hicieramos una analogía en estos nueve meses, la concertación sería como un embarazo, en el cual a través de los meses el ser vivo en gestación va teniendo cambios que tiene como fin prepararlo a la vida fuera de las protección del vientre materno, pero tal desarrollo no se ha logrado, en esto meses transcurrido podemos hacer simil a un hombre que se ha encerrado en su habitación, con una depresión, en la cual siente soledad, íra, se niega a creer en la situación que se encuentra y ve por primera vez que el sueño de hacer un país más social con oportunidades para todos, solo fueron dadas las condiciones para seguir mejorando a las clases dominantes.
Encerrado en su habitación ha ahora tiene un sobrepeso físico y mental que no le permite moverse como aquel agil niño democrático de los fines de los 80`.Hoy más viejo y sin actividad tiene dos alternativas, replantearse y ver en sus jóvenes hijos la posibilidad de salir este Statu Quo, estructurar una oposición desde la izquierda, desde el centro, y en todo caso progresista y amplia que el país y su historia se merecen.
Transformar las culpas en explicaciones, y las explicaciones en lecciones y planes de acción. Que esos planes incluyan una renovación de verdad, sin excusas. Que las excusas no incluyan realidades que difícilmente vayan a cambiar. Que la estrategia tome en cuenta esas realidades.

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